El Club

Toda una historia tiene un empiece, pero el paso de los años difumina los detalles, resultando dificultoso determinar quien y cuando hizo germinar la agrupación. Ésta, bien podría empezar cuando el alma máter del grupo -comentario de Eloy López Menchén, refiriéndose a Rafael Soria Sales- convocó a un grupo de amigos, más o menos una docena, un domingo, en un barecillo a las afueras de Jaén, llamado El Alambique, crisol donde se fundó el Club de nuestros corazones.

La razón de la existencia del Club es el automóvil, en su versión histórica y clásica, como pieza que se desenvuelve dentro de un grupo organizado, frecuentemente llamado museo o para nosotros museo rodante, no nace de forma espontánea. Tiene que existir el fermento de una o varias personas que le den vida para que cumpla ante la sociedad el fin para el que fue creado. A la vez que florece la afición, surge la necesidad de circunscribirse en alguna organización que nos permita el disfrutar, con otros compañeros, nuestros vetustos automóviles. Así, con la compañía de Jose Antonio Palma, los hermanos Manolo y José Rubia, Jesus morales, Paco y Justo Gallardo y Paco Valenzuela, fue germinando la necesidad de la creación del Club Al Andalus. Después de los primeros balbuceos de salidas con los coches por el entorno de Jaén, se consideró que había que emprender una política más activa y amplia, como organizar rutas de más transcendencia. Así nació la Ruta del olivo y un poco más tarde la Ruta del Guadalquivir.

El 2 de Marzo de 1980, en el restaurante La Ponderosa de Jaén, se reúnen: Rafael Soria Sales, Juan A. Fernández Valero, Francisco Sampedro Gutierrez, Ramón Marín Santerbas, Jesus Morales de los Ríos, Manuel Rubia Valenzuela, José Rubia Valenzuela, José A. Palma Rodriguez, Atanasio Fernández, Eloy López Menchén, Antonio López, Juan Camacho Ansino, Francisco Valenzuela, Pedro López, Joaquin Aparicio, Esteban Morales Ruiz y Francisco Gallardo Cuadra. Con el propósito de constituir un Club de Automóviles Clásicos.